
A veces la vida misma (o el destino) se encarga de que por las buenas o por las malas terminemos soltando lo que de una u otra forma sería perjudicial para nosotros.
Y a veces nos aferramos demasiado...
Tanto que terminamos perdiendo pedazos de nosotros mismos.
Lo dificil es dejarse caer,
muchas veces es la solución.
No hay comentarios:
Publicar un comentario