viernes, 26 de marzo de 2010

Es difícil pero se puede.. Creo...




Hoy fue un día difícil, complicado.
Hoy me di cuenta de muchas cosas.
Cosas que tal vez sabía, pero que no quería aceptar.

Parecía un día normal, llegué, jugué un rato con los chicos, canté, grité, me disponía a hacer la primera clase del día (a la que por cierto le tengo cierto rechazo por el hecho de que me cuesta mucho).

Todo iba normal.

Hasta que empezamos a hablar y ahí cambió la historia.

Las humildes palabras de un docente pocos años mayor que yo me taladraron la cabeza.

Entré en la infinita interrogante "Por qué bailo? Por qué canto?"

Bailo porque creo que no hay nada que me pueda hacer más feliz en la vida.

Nada.

Ni un hombre, ni una familia, ni hijos, ni todo el dinero del mundo.

Canto porque aún más hermoso que la música fluya a través tuyo, es que la música salga de ti.

Aún asi, con toda esa motivación, siento que no basta. Que no estoy dando todo de mi.

Hoy me veo a mi misma como una nena malcriada, que hace solo lo que sabe hacer, sin arriesgarse, sin esforzarce demasiado, sin tomar desafios que cree que no podrá afrontar.
Me refugié en la seguridad que da saber hacer algo, tenerlo como parte tuya y nunca tomé en cuenta otras alternativas.

Ahora acepto que me falta mucho, que no soy un robot, que no tengo porqué ser perfecta ni porqué ser mejor que nadie.

Solo quiero ser mejor que yo.

Quiero dejar de enojarme conmigo misma cuando las cosas no me salen al primer intento.
Siempre me salieron a la primera y me malcrié. Hoy acepto que soy malcriada e inmadura y que nunca voy a lograr nada si no me mato trabajando por ello.

El talento sin trabajo no es nada.

Con esto no digo que no trabajé o que no me esforcé, digo que no esforcé por aprender cosas nuevas y que tiré la toalla la primera vez que algo nuevo no salió como yo esperaba.

De todas las carreras que exiten y que podía elegir porque realmente podía, elegí esta. Es dura pero satisfactoria.
Afuera no hay nada mejor para mi. Esto es todo lo que quiero.

Amo lo que hago. Quiero dar mi vida por el arte, si no lo hiciera sentiría que mi existencia es un desperdicio.

Es difícil... Pero se puede...

Se puede madurar...

(En la foto: Bob Fosse, un verdadero grande)

jueves, 25 de marzo de 2010

Si?? Si... Si!!!






Sigo en la búsqueda, tratando de encontrarme a mi misma y de aceptarme con mis miles de defectos y pocas virtudes.

Muchas veces me siento una mala persona, tal vez lo sea... Pero quien decide lo que es bueno o es malo?

Solo yo tengo el poder de decretar lo que en mi mundo es correcto o incorrecto.
Esa es la diferencia, muy pocos lo saben y viven atados a los antojos del mundo exterior.

Así no se puede...

Yo nunca pude, siempre fuí una inadaptada..
Nunca soñé ni desee las mismas cosas que todos y durante mucho tiempo sentí que iba en contramano.

El otro día una persona que amo me dijo "Estoy loco, estoy fallado"

Puede ser... Yo tambien, pero ayer me contaron un secreto...

LA MEJOR GENTE LO ESTÁ.

domingo, 21 de marzo de 2010

En busca de una identidad

Uno quiere tener identidad, la que transmite la tierra roja que se esconde bajo las uñas, tiñe la piel y los pies magullados. Esa estampa que te hace sentir que sos, y con orgullo de un lugar protegido bajo la sombra de una bandera.

La cultura es de los pueblos, no la del ballet o la opera; me refiero a la cultura popular, la que se mueve por el campo entre la polka purahéi y se pierde en la ciudad con el reggaeton, la que se pasa de boca en boca con el guaraní mientras se ceba un tereré y se percibe dulce en el hogar con las velas de miel titilando frente a San Cayetano. La de los pies descalzos o las eternas zapatillas remendadas. La cultura de la silla de cable, apacible en el corredor yeré, esperando la tardecita y otras tantas postales vendidas a turistas, que aún se viven y no se pintan.

¿Yo que soy? ¿Una mezcla cruel, producto de las migraciones europeas que se resistió a aculturizarse? Más de una vez me sentí extranjera en la nación que me vio nacer y hoy a los ojos de los demás, no me siento paraguaya en el extranjero. Jamás perderé mis raíces, las alimentadas por mi hogar, mi barrio y mi ciudad.

Jamás negaré a mi patria y la defenderé incondicionalmente porque soy así… terca; no me vendo. Soy la que ama sin saber por qué y se reusa a buscar razones que la obliguen a despegarse de la calidez del terruño. Explico, no defiendo. Acepto y no desprecio.

Soy paraguaya porque extraño, soy paraguaya porque así lo siento.

Lo siento, por quien leyó y perdió el tiempo.


(Gracias Edu.
www.momentaneamentesoy.blogspot.com)

martes, 16 de marzo de 2010

Novedades?

Demasiadas!

Empecé las clases de vuelta y conseguí un trabajo...

Eso me mantiene bien bien ocupada!

Más adelante sacaré de mi cabeza vagas ideas que rondan por ahí!

Tengo que tener el tiempo y la paciencia! jaja