
Una casa vacía es un buen lugar para reflexionar...
Cosa que estaba posponiendo tratando de perderme en el ruido para intentar dejar de escuchar mi propia voz...
No caí en cuenta de la realidad hasta que miro mi celular y la fecha decía 31 de diciembre de 2009.
Un año más que se va... Como tantos otros... El primero que realmente paso lejos de mi patria y de mi familia (los anteriores fui a pasar las fiestas allá).
Para mi la navidad dejó de significar muchas cosas en el momento en que confirmé que Jesús, el motivo supuesto de esa celebración era pisciano... Simplemente lo veo como una fiesta inventada por la mentirosa iglesia cristiana para santificar una fiesta pagana y que el capitalismo aprovechó para vendernos la idea de un San Nicolás gordito, barbudo (misteriosamente vestido de los colores de Coca-cola) y que indiscriminadamente regala y regala y regaalaa! Y gasta y gasta y gastaa! (MOS, nosotros digo).
Sentí mucho la ausencia de mi casa; el asado que prepara Alfredo, las risas de Evelym y mi mamá dando órdenes de acá para allá...
La pasé muy bien, no lo niego, no pensé que iba a ser así ya que hasta hacía unos meses atrás sentía que estaba demasiado sola en este pais tan grande...
El 2009 se llevó entre otras cosas mi inocencia...
Ese creer ciegamente que las cosas siempre se terminan dando de la mejor manera, y ver con asombro que no siempre es así.
Aprendí que crecer duele... Aprendí a luchar sola. Demasiado sola.
Aprendí que la soledad no siempre es mala, pero en exceso si enferma.
Me aferré a mi soledad y no la quise soltar. Era muy cómoda.
Ojalá que el 2010 me enseñe a dejarla ir un poco más.
Aprendí a levantarme, a limpiarme las heridas y seguir adelante cueste lo que cueste, aunque me desangre en el camino.
Los caminos no siempre son fáciles; algunos son llanos, otros muy rocosos, pero cuando vas por el correcto la falta de fuerza no es obstáculo ya que ciegamente avanzas porque realmente querés lograr algo.
Aprendí a ser un poco más humilde. A dejarme enseñar de vuelta, a admitir que no lo se todo (cosa que como acuariana con asc. en aries y marte en sagitario, me cuesta).
Todavía no se admitir cuando me equivoco y aun me cuesta pedir perdón, pero vamos! No se puede todo de una vez.
Este año me sirvió para verme a mi misma de otra manera, para conocerme más, para autoexaminarme y entenderme. Encontré nuevas cosas que me apasionan y sigo avanzando.
Este año crecí un poco más. Fue el más difícil de mi vida.
Espero fervientemente que el 2010 mejore.
No hay comentarios:
Publicar un comentario